204. De dónde sacar ideas de guion de cómic

Hoy tenemos un podcast especial. No si escucháis algo raro pero es que estoy en la calle. Me estoy dirigiendo a Montevideo Cómics, que es una convención anual dedicada al mundo de la historieta, la animación y actividades afines. En el encuentro hay numerosos stand donde autores firman sus creaciones, pero también hay conferencias, concursos de cosplay, proyecciones, juegos de rol, videojuegos… La idea es que como va a haber muchos autores de cómic, a ver si puedo hablar con alguno y nos cuenta de dónde sacar ideas de guion de cómic y cómo hace sus guiones.

Y os recuerdo que mañana 15 de mayo la suscripción mensual sube a 12 $. Ya sabéis que estoy con cambios en la web. Cuando comencé había solo dos cursos en la plataforma y ya hay 30, por lo que hay que ajustar precios. Además la suscripción va a introducir de forma permanente los planners y generadores, junto a los recursos que voy subiendo todas las semanas. Por lo que si hay alguien que se lo esté pensando, que aproveche que mañana es el último día a 10 $. Y los que se suscriban a ese precio lo van a mantener para siempre.

Y ya sabéis que en la plataforma de cursos de guion tenéis todo lo necesario para escribir vuestras propias historias y convertiros en guionistas. Guion de cortos, largos, series, webseries, documentales, cómic… Hoy subimos un vídeo nuevo del curso sobre El viaje del héroe. Y en la clase de hoy llegamos a la undécima etapa: La resurrección. Nuestro héroe va a tener el más peligroso enfrentamiento con la muerte en el clímax: ¿sobrevivirá?

Y continuamos con los recursos para los suscriptores de los cursos. Hoy subo a la biblioteca de recursos una guía para los guionistas de videojuegos. The Writers’ Guild of Great Britain ha publicado la guía Writing for videogames: A guide for games writers and those who work with them.

Ideas de guion de cómic en Montevideo Cómic

ideas de guion de cómicsEn Montevideo Cómics hablamos con tres autores de cómics que también se han convertido en editores para poder publicar sus propias historias. Junto a ellos intentamos descifrar cómo buscar ideas de guion de cómic.

Primero conversamos con el argentino Bruno Chiroleu, de la editorial Términus. Bruno nos cuenta cómo se le ocurrió la idea de su álbum El Borde, del que es editor, dibujante y guionista, y cómo desarrolló la historia y las ilustraciones.

Después hablamos con el guionista Jonathan Crenovich de la editorial argentina Libera la Bestia. Jonathan nos habla de cómo crearon la historia de Iceberg y su continuación Manta, una serie de la que han publicado ya dos tomos pero que está planteada para tener doce.

Y terminamos con una entrevista al uruguayo Pablo Praino, guionista, dibujante y editor en Powah Cómics. Pablo nos habla de cómo crea superhéroes para sus historias y de los últimos éxitos cinematográficos de Marvel.

Y terminamos la visita a Montevideo Cómic donde hemos hablado con guionistas de cómic sobre cómo buscan las ideas para sus obras. Y si os ha gustado, agradecería comentarios y valoraciones en Itunes, Ivoox, Youtube o Spotify. O que compartáis este podcast por redes sociales. Y por supuesto agradecer a los que os suscribís a los cursos de Guion o contratáis las consultorías y mentorías que ayudáis a que el podcast se mantenga. Estaremos juntos los martes y jueves con nuevas técnicas, estrategias y análisis para que aprendamos entre todos a ser mejores guionistas.

122. Cómo generar ideas para un guion

Y hoy volvemos al origen de las historias: las ideas. ¿Cómo generar ideas para un guion? Vamos a ver seis sencillos pasos que debemos seguir en la generación de las ideas y tener el famoso “momento eureka”. Porque como digo siempre, la idea no es lo más importante, ya que ideas hay millones y después hay que saber desarrollarlas para que lleguen a algo… pero sin la idea no podemos comenzar a caminar.

Y en la plataforma de cursos de guion volvemos con el curso de Diálogos. Hoy tenemos la última clase y vamos a ver cómo tenemos que reescribir los diálogos. Ya se sabe que “escribir es reescribir”, y en los diálogos pasa igual. Veremos algunos consejos para reescribir nuestros diálogos y que queden lo más naturales posible.

Y os anuncio que la semana que viene llega el tan deseado curso de Biblia de series de televisión, en el que vamos a profundizar en la creación de un dosier de venta de una serie televisiva. Va a ser un curso muy práctico en el que os voy a enseñar muchos ejemplos de documentos de venta, alguno de ellos que no son públicos. Ya he llamado a algunos amigos para que me envíen ejemplos y va a ser un gran curso.

Y recordaros que ya están disponibles los nuevos Packs de Oferta de Planner. La forma más barata de conseguir los planners para escribir un guion. Hay varios tipos de packs dependiendo de si queréis escribir una película o una serie, pero para que os hagáis una idea, el PACK GENERADOR + SERIES + PERSONAJES tiene un descuento de 25 %. Podéis echarle un ojo en la web en la sección de planners.

Generar ideas para un guion: Qué es el momento eureka

Muchas personas asocian la llegada de una idea al “momento eureka”. Ese instante de inspiración donde surge mágicamente la idea genial que estabas buscando. Esa palabra tiene una especie de halo mágico. Estás buscando la solución a un problema con un personaje o una idea para un guion o una trama y de repente: ¡Zas! Aparece de la nada la idea. Y ahí decimos ¡Eureka!

La palabra Eureka significa en griego “lo he descubierto” y es atribuida al matemático Arquímedes. Él la dijo cuando se le asignó la tarea de resolver el problema de si la corona del rey Hierón II estaba hecha de oro puro. Ya conocéis la historia: estaba cansado de pensar en cómo llegaría a la solución, decidió entrar en su bañera y notó que el volumen del agua ascendido era igual al volumen del cuerpo sumergido, entonces dijo ¡Eureka! Y salió corriendo desnudo por las calles de Siracusa lleno de alegría. Ahí nació el Principio de Arquímedes que estudiamos en la escuela.

Este “momento eureka” está un poco mitificado, como si las ideas fueran algo que surgieran de repente. Pero sí es algo que se puede buscar, es decir, crear las condiciones para que surja. Ya se sabe que lo normal es que las ideas nos lleguen trabajando, pero si cultivamos una serie de hábitos podemos crear el caldo de cultivo para que las ideas vengan a nosotros.

Las 6 fases del momento eureka de Karl Iglesias

Karl Iglesias es un guionista, script doctor y profesor de guion que ha hablado del “momento eureka”en sus publicaciones. Sus libros más famosos son dos best sellers del mundo de guion: Writing For Emotional Impact y The 101 Habits of Highly Successful Screenwriters. Hoy vamos a analizar en el podcast las seis fases que propone para que llegue ese momento eureka cuando eres guionista.

  1. Alimentar a las musas.

Como decía una amigo mío, si un guionista quiere sacar (ideas, historias, personajes) primero hay que meter. En esta fase tenemos que convertir la obtención de información en un hábito. Hay que ser un recolector de noticias que nos llamen la atención. Un hábito que antes hacíamos recortando periódicos o revistas que almacenábamos en carpetas o ficheros pero que ahora es más sencillo con el mundo digital.

Podemos hacer el típico “corta-pega” y guardar la información relevante que encontramos en archivos y después organizarla por temas o categorías. Pero también podemos utilizar aplicaciones como Feedly que, por una lado nos ofrecen noticias actualizadas de los blogs o portales a los que nos suscribimos, pero que también te permiten guardar las noticias que quieras.

Para alimentar a las musas también debemos consumir historias. Y con consumir historias me refiero a ver películas y series, a leer novelas y cómics, y a jugar a videojuegos, por qué no. Es decir, a ver cómo los demás cuentan sus historias. Y con ello crearnos un archivo narrativo de historias, estructuras, personajes, tramas… Podemos tomar notas o simplemente archivarlo mentalmente, pero consumir historias nos da un bagaje narrativo que nos ayudará después a crear las nuestras.

Y por último, aunque para mí es la mejor forma de generar energía creativa y de dar gasolina a nuestra imaginación, está la vida. Hay que tener experiencias y moverte en ambientes que te ayuden a generar estímulos. Hay que viajar, conocer culturas y personas diversas, ser curioso con todo lo que nos rodea. Es difícil contar una historia de amor sin haberte enamorado nunca y sin saber lo que es una ruptura. Sí, ya sé que tenemos la imaginación, que Julio Verne casi no viajó y escribió historias que le llevaron por el mundo entero y hasta otra galaxia. Pero vivir experiencias en nuestras propias carnes nos garantiza que las emociones que transmitimos son reales y nos ayuda a encontrar una voz única y más verdadera que si hablamos solo de cosas que hemos leído o visto en alguna película.

  1. Nutrir a la idea.

Una vez que nos surge una idea que nos estimula, hay que alimentarla bien para ver si realmente tiene recorrido. Esa es una de mis fases preferidas, la investigación, que es la que nos aporta la materia prima necesaria para después escribir nuestro guion. Hay muchos métodos de investigación y cada historia y situación requerirán de uno concreto, pero las ideas son como los bebés y necesitan ser nutridas para que crezcan.

Según vayamos realizando el proceso de investigación nos daremos cuenta de quiénes son los personajes principales de nuestra historia. También iremos viendo qué es lo que quieren y qué les impide obtener sus objetivos. Y nos iremos haciendo más preguntas como: ¿Por qué quieren eso y hasta dónde llegarían para conseguirlo? La historia irá naciendo casi sin darnos cuenta mientras la alimentamos… y la iremos situando en un lugar y un tiempo concreto.

  1. Jugar con la idea.

Pero en una historia no todo es la información. También es muy importante la imaginación y la creatividad. Por eso debemos jugar con la idea y buscar asociaciones que nos ayuden a contar una historia lo más original posible. Debemos huir de los lugares comunes y de las primeras ideas y seguir buscando hasta encontrar la originalidad, ya sea por el contenido de la historia como por la forma de contarla.

Una de las herramientas para jugar con las ideas es el brainstorming o tormenta de ideas. En el momento de realizarlo, ya sea entre varios o en soledad, hay que jugar sin censuras y tener la curiosidad de un niño. Generar el mayor número de ideas posibles relacionadas con la idea inicial y el mayor número de asociaciones de dichas ideas. Después ya se evaluarán más adelante.

También podemos crear mapas mentales a partir de la idea y desarrollar en ramas todas sus posibilidades. Los mapas mentales nos permiten organizar la información de una forma visual, espontánea y creativa. Colocamos la idea principal en el centro de un papel y vamos generando otras ideas en ramas que salen de ella. Así hasta crear un árbol donde tengamos de forma visual todas las oportunidades que nos ofrece dicha idea y cómo se relacionan entre sí.

  1. Dejar un tiempo de pensar en la idea.

Una vez hemos desarrollado las posibilidades que nos genera una idea, tanto a nivel informativo como creativo, tenemos que dejarla reposar. Las ideas tienen que ser incubadas. Es el momento de hacer otras cosas: relajarse, andar, oír música, hacer tareas manuales, dormir, pasear por el campo o la playa… en fin, olvidarse de la idea de forma consciente y dejarla madurar.

Cuando nos ocupamos en otra cosa, el inconsciente puede hacer que salgan las ideas. Hay veces que no sabemos bien el porqué nos gusta una idea y es cuando la dejamos reposar cuando vuelve y surgen nuevas asociaciones que la hacen crecer. Lo mismo pasa con muchos problemas creativos en las historias. Los dejas latentes y en cualquier momento te surge la solución.

  1. Dar la bienvenida a la musa.

Cuando estemos en este momento tenemos que crear un sistema para dar la bienvenida a las musas: hay que estar preparado para recibir una idea cuando llega. Podemos ir siempre con una libretita donde apuntemos las ideas nuevas o habilitar en el teléfono una aplicación de notas como Keep de Google, Notas de Apple o Evernote. Lo bueno de estas aplicaciones es que puedes anotar las ideas o grabar mensajes de voz. Da igual que elijas un método analógico o digital, lo importante es que tengas un sistema para anotar las ideas que llegan donde almacenarlas y buscarlas después.

El método de las aplicaciones de teléfono tiene la ventaja de que siempre tienes el teléfono a mano y no dependes de si te acordaste de coger la libreta o no. También tiene la utilidad de que después puedes sincronizar las aplicaciones con el ordenador y seguir trabajando en los archivos desde tu lugar de trabajo. Estas aplicaciones te permiten seguir escribiendo, ordenar las notas, copiar y pegar y todas las ventajas del mundo digital.

Pero aún así hay mucha gente que prefiere apuntar las ideas a mano e ir creando una colección de libretas con sus ideas y pensamientos. Para todos los amanuenses os doy un truco. Cuando empieces una libreta deja las primeras tres o cuatro páginas en blanco. Después escribe en ellas el índice según vayas rellenando la libreta. Por ejemplo, puedes anotar que entre la página 5 y la 8 hay ideas sobre una película cuyo tratamiento estás escribiendo y entre la 9 y la 13 ideas sobre un personaje para una serie. Después te será mucho más fácil encontrar las ideas, tan solo debes leer los índices.

  1. Hacer una escaleta o boceto.

Una vez tenemos nuestras ideas anotadas, tanto las que han surgido de la investigación, como las que han llegado del juego de la imaginación o de nuestro inconsciente, hay que analizarlas y ver si sirven para contar una historia. En esta fase hay que ponerse en modo narrativo, dejar que la parte izquierda del cerebro analice la idea y hacer una escaleta de la historia.

Aquí es cuando debemos utilizar las herramientas del guionista para determinar quién es el protagonista de nuestra historia, qué objetivo tiene en la misma, qué obstáculos se va a encontrar por el camino, qué otros personajes le ayudarán o le impedirán que consiga su objetivo… Al centrarnos en desarrollar la trama y crear una escaleta previa nos damos cuenta de si esa idea tiene recorrido como historia, y cuánto recorrido. Veremos si esa idea que anotamos en un autobús solo nos da para escribir un cortometraje o si podríamos desarrollarla como una serie.

Como habéis visto, para generar ideas para un guion tan solo hay que implementar unos hábitos de recogida de información y búsqueda en nuestro interior. También debemos ser ordenados en la recogida y análisis de estas ideas para ponerlas a prueba en una estructura narrativa y ver si son lo suficientemente interesantes para contar una historia.

Con esta reflexión sobre la cómo generar de ideas para un guion terminamos el podcast de hoy. Y si os ha gustado, agradecería comentarios y valoraciones en Itunes, Ivoox o Youtube. O que compartáis este podcast por redes sociales. Estaremos juntos los martes y jueves con nuevas técnicas, estrategias y análisis para que aprendamos entre todos a ser mejores guionistas.

103. Cómo buscar ideas para hacer documentales

Hoy en Guiones y guionistas volvemos a hablar de cómo hacer documentales. Ya hice un programa sobre cómo escribir el guion de un documental y hoy me voy a centrar en cómo buscar ideas documentales. Vamos a ver diferentes fuentes para recopilar ideas y qué debemos preguntarnos después a la hora de seleccionar la adecuada.

Y hoy terminamos el Curso de Creatividad Online con una herramienta para hacer brainstorming: Stormboard. Es muy útil porque nos permite recopilar, almacenar y seleccionar ideas de una forma muy intuitiva. Ya hice un podcast sobre cómo hacer brainstorming para hacer guiones y esta clase complementa el podcast aquel.

Y os recuerdo los tres cursos que comenzarán la próxima semana para los suscritos a la Plataforma Guiones y guionistas: Diálogos, donde veremos cómo escribir los diálogos de nuestros personajes y cómo no hay que escribirlos, Productividad para guionistas, donde aprenderemos técnicas de productividad que podremos aplicar a la organización de nuestro trabajo como guionistas, y los sábados el curso de Formato de guion, donde veremos con detenimiento y ejemplos los elementos que conforman el formato estándar de guion y sus particularidades.

La búsqueda de ideas y temas de documental

Como recuerda Michael Rabiger en su clásico manual Dirección de documentales, buscar la idea de nuestro documental tiene dos fases: la primera consiste en una recopilación de materia prima, hay que rastrear muchas ideas que te llamen la atención y te interesen y almacenarlas ordenadamente; y la segunda analizar estas ideas para ver si tienen posibilidades reales de convertirse en un buen relato cinematográfico.

La recopilación de ideas documentales

La primera fase siempre comienza con la recopilación de ideas. ¿Y cuál es el criterio que tienes que seguir en esa búsqueda de ideas? Pues tu propio interés, tu imaginación, tu instinto como guionista. Debes buscar semillas que después puedan crecer como relatos.  En esta fase no hay que preocuparse mucho y hay que recopilar cualquier idea que nos llame la atención. En posteriores etapas ya seleccionaremos las ideas más convenientes para hacer nuestro documental. Existen muchas fuentes donde ir a buscar esas ideas, vamos a ver algunas de ellas:

  1. El diario personal.

Escribir un diario donde anotemos todo lo que nos llame la atención es el primer recurso para almacenar ideas. En este diario no hay que ponerse limitaciones y anotar todo lo que se nos ocurra, ya haremos el filtro más adelante. Es conveniente llevarlo siempre encima y utilizarlo cuando se nos ocurra algo, estemos donde estemos. Después ya pasaremos a limpio las ideas en el ordenador y las clasificaremos según su naturaleza. Tener un diario nos pone en un estado de búsqueda de ideas activo. En cualquier momento nos puede llegar una frase, una emoción, una anécdota o una imagen que nos estimule y está bien anotarla. Hacer documentales tiene algo de proceso de autoconocimiento y hacer un diario es el primer peldaño de una gran escalera.

Y la práctica de escribir diarios incluso puede llegar a convertirse en un documental, como le pasó a Ricardo Piglia. El escritor argentino tenía la costumbre de escribir diarios desde su adolescencia, y el cineasta Andrés Di Tella, también argentino, hizo un documental sobre ellos: 327 cuadernos. Los diarios de Ricardo Piglia. El propio documental es un “diario cinematográfico” del encuentro entre el cineasta, los diarios de Piglia y sus propias vidas (del cineasta y del escritor).

  1. Los periódicos, revistas, blog…

Los periódicos y revistas son una gran fuente de ideas porque reflejan los hechos más extravagantes de la vida real. Hay noticias locales, que reflejan el entorno más cercano, y otras internacionales que te dan una visión más global de lo que pasa en el mundo. Y todas son buenas fuentes para encontrar temas, personajes, tramas o situaciones.

Antiguamente recortábamos las noticias que nos llamaban la atención y las clasificábamos por temas o interés. Pero todo era más limitado porque necesitabas el soporte de papel. Ahora gracias a internet tenemos acceso a todos los diarios del mundo y todas sus noticias. Y el almacenaje es más sencillo, con solo copiar y pegar podemos hacernos con archivos de noticias que no nos ocupan ningún espacio. Y cuando queremos ampliar esa noticia gracias a Google podemos hacerlo de una forma muy sencilla.

Una de las noticias más impactantes de mediados de los setenta en New York fue el paseo que el acróbata Philippe Petit realizó entre la Torres gemelas. Las imágenes del acróbata andando sobre el cable con la única ayuda de su pértiga gigante dieron la vuelta al mundo. Más tarde el propio Petit escribió un libro para contar su hazaña y el cineasta James Marsh hizo un documental, Man on Wire, con el que ganó un oscar en 2009.

  1. La historia.

Como canta Calamaro: “La historia se escribe en hojas desordenadas”. Y hacer un documental sobre un hecho histórico es intentar ordenar un poco esas hojas, darle un punto de vista, un sentido. No tanto encontrar la verdad objetiva, sino la interpretación particular de esos hechos históricos. Hay millones de hechos históricos y personajes interesantes esperando que algún documentalista intente dar un nuevo punto de vista sobre ellos.

Uno de los documentales históricos más famosos de Latinoamérica es La batalla de Chile, la lucha de un pueblo sin armas del chileno Patricio Guzmán. A lo largo de una trilogía de películas relata los eventos ocurridos en Chile entre 1972 y septiembre de 1973. Fue uno de los últimos documentales de Chile en formato blanco y negro y se estrenó en Santiago en 1997,​ siete años después del retorno a la democracia.

  1. Mitos y leyendas.

Todas las culturas y todas las épocas tienen sus propios mitos y leyendas. Muchos de ellos se mantienen desde hace cientos de años y se recuerdan en las tradiciones. Ahí radica su fuerza, por lo que recurrir a ellos para hacer documentales nos garantiza un interés profundo. Las nuevas generaciones suelen miran a esos mitos y darles un nuevo aire, acorde a la época que nos toca vivir. Una de las vías de un documentalista para encontrar temas que contar es revisionar sus propios mitos y leyendas y buscar dicha actualización bajo su propio punto de vista.

Y dentro de la actualización mítica también entra el formato del falso documental, como demostró C.S.A: The Confederate States of America. Esta ácida y satírica película estipula qué hubiera pasado si el bando confederado hubiera ganado la Guerra de Secesión Americana. A través de una visión ucrónica, los directores del falso documental muestra una realidad distinta a la que conocemos, con unos Estados Confederados de América expandiéndose por ambos continentes americanos de manera implacable.

  1. Historias familiares.

Las historias familiares son otro buen punto de partida a la hora de pensar en contar un relato. Todas las familias tienen sus excentricidades, sus partes oscuras, sus heroicidades, sus alegrías, sus miserias, sus rutinas… Normalmente no somos muy conscientes de las extravagancias de nuestra propia familia hasta que no nos lo señalan desde fuera, pero en general, cada familia merecería su propio documental porque cada una tiene su historia particular.

Y aunque todas las familias puedan tener su interés, hay algunos clanes que son manifiestamente cinematográficos, como demostró el actor Gustavo Salmerón en su premiado documental Muchos hijos, un mono y un castillo. Muchos hijos, un mono y un castillo son los deseos con los que soñó desde niña Julita, la madre de Gustavo a quien grabó durante 14 años, y los tres se han convertido en realidad. Os leo la sinopsis: “Cuando el menor de sus hijos se entera de que su madre ha perdido la vértebra de su bisabuela asesinada, guardada a lo largo de tres generaciones, la familia emprende una estrafalaria búsqueda entre los más peculiares y extraños objetos que Julita ha ido acumulando a lo largo de sus más de ochenta años, mostrándonos una ágil y graciosa galería de personajes. Lo que en realidad Julita está a punto de encontrar es el verdadero significado de la vida.”

  1. Historias de infancia.

Como bien nos recuerdan los psicoanalistas, la infancia es fundamental en el desarrollo de las personas y los hechos que nos acontecen pueden marcarnos de por vida. Una veces vivimos situaciones en carne propia, otras veces como testigos, pero explorar nuestras cicatrices es otro de los métodos para buscar historias que nos motiven y conmuevan. En nuestra memoria se quedaron grabados muchos sucesos y plasmarlos en el proceso de búsqueda que supone hacer un documental es otro de los métodos más efectivos de autoconocimiento.

Uno de los grandes acercamientos al mundo de la infancia desde el género documental es la película francesa Ser y tener. Muestra la vida de una pequeña clase de un pueblo a lo largo de todo un curso, planteando una mirada a la educación primaria en el corazón de la Landa francesa. Una docena de alumnos entre 4 y 10 años, reunidos en la misma clase, se forman en todas las materias bajo la tutoría de un solo profesor de extraordinaria dedicación. Maestro de la autoridad tranquila, el profesor Georges López conduce a los chicos hacia la adolescencia, mediando entre sus disputas y escuchando sus problemas.

  1. Historia social, sociología y etnografía.

Tanto la sociología, como la etnografía y la historia social son buenas fuentes para los documentalistas. Los sociólogos analizan la sociedad y dan su punto de vista interpretando los motivos por los que se comporta de determinada manera. Nosotros como documentalistas podemos partir de estos estudios sociológicos pero debemos encontrar nuestra propia interpretación de la sociedad. El documental se convierte en nuestra exploración de ese hecho concreto y donde mostramos nuestras conclusiones.

Y la forma en cómo hacemos este acercamiento a la historia es fundamental para el mensaje que mostrará el documental. The Act of Killing es una película dirigida por Joshua Oppenheimer que trata de las matanzas cometidas en Indonesia entre 1965 y 1966, donde fueron asesinadas más de 500.000 personas. En la grabación aparecen los culpables de la masacre, Anwar y sus secuaces, que se enorgullecen de su pasado y vuelven a representar sus crímenes utilizando conjuntos elaborados, disfraces y extras enlistados para interpretar a las víctimas.

  1. La obras de ficción.

Las obras de ficción se caracterizan por mostrar hechos y personajes que no tienen que basarse en hechos reales. Pero una vez hechas, estas obras constituyen muchas veces en reflejos fidedignos de unos personajes o sociedades. Que no esté implícita en una obra de ficción la veracidad de sus hechos no implica que no muestren la realidad a su manera. Muchas veces podemos conocer más profundamente un hecho a partir de una obra de ficción de un artículo de un diario. Por eso las obras de ficción también se pueden convertir en fuentes sobre las que hacer un documental. Tanto por lo que cuentan como por cómo se hicieron.

Apocalypse Now es una de las grandes películas de la historia del cine y sabemos mucho más de su largo y problemático rodaje gracias al documental Corazones en Tinieblas (Hearts of Darkness: A Filmmaker’s Apocalypse). Esta filmación tiene la excepcionalidad de incluir abundante material inédito rodado por Eleanor Coppola, la mujer del director, con una cámara de 16 mm. En este caso la realización de la obra de ficción se convierte en tema e hilo conductor del documental.

El análisis del tema y las ideas

Una vez hemos recopilado las ideas en todos los medios que hemos visto, nos toca analizarlas para ver cuál de ellas es la más adecuada para realizar el documental. Para eso propongo seguir dos parámetros, uno de ellos personal, y el otro centrado en la viabilidad del proyecto en sí.

  1. Análisis personal.

Lo primero que debemos preguntarnos ante una idea es: ¿deseo realmente hacer una película sobre esto? Hacer un documental es un proceso largo y lento que nos va a llevar mucho tiempo. Lo comenzaremos con mucha ilusión pero con el tiempo ese entusiasmo irá decayendo y solo si realmente queremos hacerlo lo conseguiremos terminar. Es muy importante preguntarnos por la motivación antes de embarcarnos con el proyecto.

Por eso tenemos que asegurarnos que tenemos un vínculo emocional con la historia que estamos contando. Si nos toca de alguna manera tendremos mucho ganado para su realización. También nos puede motivar que podamos aprender algo con el tema del que se trate o que queramos dar nuestro punto de vista sobre él. Hay que ver qué hay de insólito en el tema que me interese a mí y que pienso pueda interesar a los demás.

  1. Análisis del proyecto.

También hay que hacer cierta investigación previa para ver si el tema da de sí. Y ser conscientes de las limitaciones de acceso y presupuesto que podemos tener. ¿Vamos a poder viajar en la filmación o tenemos que conformarnos con grabaciones locales? ¿Tendremos presupuesto para comprar todas las imágenes de archivo que se necesitan para contar la historia o debemos conformarnos con los documentos públicos gratuitos? ¿Vamos a conseguir los permisos para grabar en los lugares e instituciones en los que necesitamos filmar o sabemos a ciencia cierta que va a ser imposible? ¿Quieren ser grabados los protagonistas de la historia o siempre se han negado a ello?

Debemos hacernos todas estas preguntas y prever todos los problemas que podemos tener antes de elegir el tema. A partir de ahí, podemos buscar soluciones de una forma imaginativa a muchos de los problemas. Aunque tenemos que ser conscientes que alguno de ellos no tendrá solución posible.

Y solo después de haber analizado bien todos los factores debemos tomar la decisión de lanzarnos con nuestro tema en la escritura y búsqueda de financiación.

Y con este consejo terminamos el podcast de hoy en el que hemos hablado de cómo buscar las ideas para nuestros documentales. Y si os ha interesado, agradecería comentarios y valoraciones en Itunes, Ivoox o Youtube. Estaremos juntos los martes y jueves con nuevas técnicas, estrategias y análisis para que aprendamos entre todos a ser mejores guionistas.

91. Los juegos como herramienta para buscar historias

Esta semana se ha dado una coincidencia. Por un lado salió a la luz el generador de historias, y por otra en el curso de guion que imparto en la Escuela de Cine del Uruguay me tocaba explicar los juegos como fuente para generar historias. Así que pensé que era una señal y me lo llevé para probarlo con los alumnos. En el podcast de hoy hablaré sobre qué pasó cuando probaron el Generador de historias y otros ejercicios que hicimos para buscar ideas a partir del juego.

Y continuamos con el curso de Creatividad Online para los que ya están suscritos en la Plataforma Guiones y Guionistas. Hoy vemos el videotutorial de Litpen, una aplicación que permite crear unos mapas mentales muy curiosos porque los términos se almacenan con forma de hexágonos y se van uniendo unos con otros por los lados, creando una especie de panal colorido. Probadlo que merece la pena. Y para los que tenéis curiosidad de ver imágenes de los cursos he cambiado la página de inicio de mi web y he puesto capturas de pantallas de los cursos, por lo que podéis ir a echarle un ojo. 

Buscar historias a partir del juego

Utilizar los juegos para generar historias es un método clásico utilizado en la infancia para potenciar la creatividad y la imaginación. Gianni Rodari en su clásico Gramática para la fantasía habla de algunos modos de inventar historias para niños y de ayudar a los niños a inventar por sí solos sus propias historias. De él surgen los clásicos juegos como dar la vuelta a los cuentos, y proponer una Caperucita mala y un lobo bueno, una Cenicienta descarada que hace rabiar a sus hermanastras y a Blancanieves encontrándose con unos gigantes en el corazón del bosque.

El generador de historias se basa en el concepto de “binomio fantástico” que propuso Gianni Rodari en el libro antes citado. Según él “una historia solo puede nacer de un «binomio fantástico»”. Si asocias dos palabras con cierta distancia entre sí, que una sea suficientemente extraña a la otra, y su unión discretamente insólita, para que la imaginación se ponga en movimiento, buscándoles un parentesco, una situación (fantástica) en que los dos elementos extraños puedan convivir.

En sus juegos, Rodari aconseja que estas “dos palabras sean propuestas por dos niños diferentes, ignorante el primero de la elección del segundo; extraídas casualmente, por un dedo que no sabe leer, de dos páginas muy separadas de un mismo libro, o de un diccionario”. Es decir que surjan de una forma azarosa y no controlada. Y da muchos ejemplos de historias que pueden surgir de la unión entre dos palabras, sin aparente relación como “armario” y “perro”. Una historia de un perro que viaja con un armario a cuestas, otra de un armario para perros y otra de un perro que aparece en un armario. Al juntar dos palabras que normalmente no tienen relación se les priva de su uso normal y se crea un situación ideal para crear una historia.

En el Generador de Historias se produce ese efecto con los loglines de las películas. Al separar el logline de una película en partes y unirlo después con otras partes de otras películas, se genera un espacio para crear historias más originales. Cada parte pierde su sentido lógico dentro de la historia original y encuentra otro sentido en la unión con las partes restantes. Esta búsqueda de temas fantásticos para las narraciones por medio de juegos no es original de Rodari y ya lo practicaban los dadaístas y surrealistas.

El propio Rodari recuerda un viejo juego de preguntas y respuestas similar. Se parte de una serie de preguntas que ya configuran una serie de respuestas relacionadas entre sí, que llegarán a formar una narración. Por ejemplo: ¿Quién era? ¿Dónde estaba? ¿Qué hacía?
¿Qué dijo? ¿Qué dijo la gente? ¿Cómo acabó? Se toma un papel y se dobla de forma que ningún jugador pueda leer la respuesta del anterior. El primer jugador responde a la primera pregunta, y así sucesivamente, hasta que se llega a la última. Después, todas las respuestas se leen juntas, como si se tratase de una historia. El resultado puede ser un disparate sin sentido, o el principio de una narración cómica. En lugar de un «binomio fantástico» se parte de una «trama fantástica».

Otro de los juego clásicos propuesto por Rodari es el de la “hipótesis fantástica” que se juega formulando la pregunta “¿Qué pasaría si…?”. Para formular la pregunta se escogen al azar un sujeto y un predicado. Su unión nos dará la hipótesis sobre la que trabajar. Algunos ejemplos que le surgieron a Rodari trabajando con niños son: ¿Qué pasaría si vuestro ascensor descendiese hasta el centro de la Tierra o subiese hasta la Luna? ¿Qué pasaría si un cocodrilo se presentase a un concurso de televisión? o ¿Qué pasaría si Sicilia perdiera los botones?

Y ahora os voy a contar qué pasó en una clase de guion cuando jugamos a la “hipótesis fantástica” y al “generador de historias” con la intención de crear un argumento para una película.

Practicando la creación de historias a partir de juegos en clase

Lo primero que hicimos fue jugar a la hipótesis fantástica. Les planteé el reto con la pregunta ¿Qué pasaría si…? Y os comento algunas de las ideas que salieron:

  • ¿Qué pasaría si los perros sacasen a pasear a los dueños?
  • ¿Qué pasaría si los objetos hablasen?
  • ¿Qué pasaría si los humanos vivieran debajo de la tierra?
  • ¿Qué pasaría si los niños dieran de comer a sus padres?
  • ¿Qué pasaría si el canibalismo fuera normal?

Después de listar las propuestas les pedí que votasen sobre la que más les había gustado para trabajar todos sobre una. La hipótesis ganadora fue “¿Qué pasaría si el canibalismo fuera normal?”. Y con esa idea creamos entre todos un mapa mental.

En el mapa mental comenzamos planteándonos si la gente comía carne humana, ¿cómo se producía esa carne? Lo que nos llevó a pensar en granjas donde criaban humanos desde su nacimiento para su posterior venta. ¿Tenían que modificar su cerebro de alguna forma para que no fueran conscientes de su destino fatal mientras los criaban? Otras opciones de producción serían clonar a humanos por métodos biológicos, donar los cuerpos de las personas una vez muertas, y vender partes de tu cuerpo aunque siguieras vivo.

Después pensamos en las formas de distribuir esa comida. Si podíamos comprar esa carne humana en un supermercado o ir a restaurantes especializados que sirvieran carne humana entre sus platos. También podía comerse la carne en rituales y ceremonias en las que ingerir la carne de los difuntos sería una forma de homenaje. ¿Y qué partes del cuerpo se comería? ¿Habría partes que servirían para alimentar a las masas y otras que serían delicatessen que solo pudieran permitirse las personas adineradas?

Y llegados a este punto nos hicimos la pregunta más importante: ¿Por qué? ¿Qué había pasado en nuestra sociedad actual para que fuera moralmente aceptado el comer carne humana? Todas las distopías necesitan una especie de justificación que te lleve a entender por qué se ha llegado a ese momento. Y ahí surgieron algunas posibles explicaciones: un virus que solo afectaba a los animales y les impedía seguir siendo alimento para humanos, los animales se habían extinguido de la tierra, o incluso un movimiento religioso había extendido que todos los animales en la tierra somos iguales y si se podía comer a los otros animales también se podía comer humanos…

Después de esta mezcla entre brainstorming y mapa mental en el que surgieron muchas ideas les propuse que escribieran cada uno, de forma individual, el logline de una historia inspirada en lo que habíamos desarrollado juntos. El resultado fue delicioso: desde críticos gastronómicos que viajan por el mundo entero probando los mejores manjares producidos con carne humana, hasta mujeres que intentaban recuperar el cadáver de su madre de la morgue antes de que la preparasen como carne para consumo, o activistas que luchan contra una decisión de la ONU sobre la aceptación de la clonación humana para el consumo de su carne. En tan solo cinco minutos los alumnos crearon premisas muy imaginativas que bien podrían servir como el germen de una gran historia si se desarrollasen posteriormente.

En el segundo ejercicio que hicimos utilizamos el generador de historias. Primero les expliqué en qué consistía y cuál era su uso. Como ya conté en el podcast pasado, el generador descompone las loglines de 100 películas famosas en cuatro elementos y te permite combinarlos generando historias originales. En total hay 100 millones de combinaciones diferentes. Después los alumnos uno por uno utilizaron de forma aleatoria el generador para extraer una logline original. Os leo algunas de las loglines obtenidas.

  • CUANDO vuelve a su tierra y ve a su pueblo oprimido, una bella trapecista DEBE vengarse matando a los jefes del Tercer Reich. Género Acción y venganza.

(Compuesto por partes de: Braveheart, Freaks, Malditos Bastardos y Kill Bill)

  • CUANDO aparece un atractivo hombre en su vida, un granjero con ganas de aventura DEBE destruir el anillo antes de que el mal se haga con él. Género: drama cinéfilo.

(Compuesto por partes de: Call me by your name, Star Wars, El señor de los anillos y Cinema Paradiso )

  • CUANDO es acusado falsamente y enviado a galeras, un hombre tartamudo DEBE buscar al millonario que se llama como él. Género: Comedia romántica.

(Compuesto por partes de: Gladiator, El discurso del rey, El gran Lebowsky y Vacaciones en Roma)

Después de extraídas las loglines les pedí que pensaran una historia a partir de ellas y escribieran el storyline. Os recuerdo que el storyline consiste en escribir el conflicto principal de una historia en tan solo cinco líneas. Si el logline responde a la pregunta ¿de qué va? El storyline debe responder a la pregunta ¿qué pasa? ¿qué ocurre en nuestra historia? Y para ello debe aclarar también quién es el personaje protagonista y cuál es conflicto. Y ese “qué pasa” hay que contarlo en tres partes: cómo empieza, cómo se desarrolla y cómo termina.

Y de los storyline resultantes puedo extraer algunas conclusiones del uso del generador de historias:

  • El género es determinante. Da igual lo que diga el logline, seguir el género que te ha salido de forma aleatoria te obliga a pensar en una u otra historia. El tercer ejemplo que puse podía hacerse en varios géneros, pero al salir en comedia romántica obligó a la autora a introducir a un personaje femenino en la historia y convertirlo en objeto de deseo del protagonista.
  • Hay que adaptar algunos términos a otra época o contexto. El generador de historias utiliza como materia prima películas de varios géneros y épocas. Al combinarse entre sí, hay que saber interpretar el resultado obtenido. Por ejemplo, en el logline surgido a partir de Gladiator que hablaba de alguien acusado falsamente y enviado a galeras, la autora lo actualizó con un envío a prisión; o en el logline surgido a partir de Malditos Bastardos en que había que vengarse matando a los jefes del Tercer Reich, la autora lo adaptó con vengarse con los jefes de su comunidad.
  • Algunos objetos cobran otro significado. Como explicaba Rodari en Gramática de la fantasía, al juntar unas expresiones con otras de forma aleatoria se las extraía el significado original pudiendo encontrar otros nuevos. Con los objetos pasa lo mismo en el Generador de Historias. Al pasar de un logline a otro pueden servir para cosas radicalmente diferentes. Como el caso del segundo ejemplo de la clase que hemos visto. El anillo sale del logline de la película El señor de los anillos y tiene poderes mágicos y poderosos, pero en el logline resultante se convierte en un anillo de compromiso.

Y con esto terminamos el podcast de hoy en el que hemos visto cómo podemos utilizar los juegos para crear nuestras propias historias. Y si os ha gustado el programa, agradecería comentarios, valoraciones, estrellas, me gustas o lo que sea en Itunes, Ivoox o Youtube. Estaremos juntos los martes y jueves con nuevas técnicas, estrategias y análisis para que aprendamos entre todos a ser mejores guionistas.

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